She saved everyone but couldn't save herself.

viernes, 13 de marzo de 2015

Respira, expira

A veces sangro. 
A veces respirar me pesa. 
A veces siento como si fuera a espirar por última vez y me pesan los pulmones, se hunden en una profunda sensación de vacío y plenitud a la vez. 
A veces imagino cómo es el último espiro antes de morir. 
A veces, el agua corre por mi cara, mis pestañas, mi boca y siento todas y cada una de las gotas posándose y deslizándose por ella. 
A veces está tan caliente que quema.
Así, a veces siento.
A veces escribo cosas que no tienen sentido y aún así tienen todo el del mundo. 
A veces me entiendo, la mayoría de veces no.
Hoy me odio. 
Tal vez mañana no. 
Tal vez mañana sí. 

lunes, 26 de enero de 2015

Cuando escribes y sangras con palabras

Cuando escribes, porque no te queda nada más.
Cuando escribes, porque estás harta de llorar, de gritar y de que no te escuchen.
Cuando escribes, porque estás harta de que las personas pasen a tu alrededor sin percatarse de que estás ahí, de que tú, estás ahí.
Cuando escribes, porque sentirse invisible ya no es una opción.
Cuando escribes, porque la garganta te arde de contener gritos que nadie escucha, que nadie percibe en el fondo de tus ojos.
Cuando escribes, porque no puedes hacer otra cosa.
Cuando escribes, porque lo necesitas, es tu vida, y no tienes otra forma de expresarte.
Cuando escribes, porque le quieres.
 Cuando escribes, porque le odias. 
Cuando escribes, porque no sabes qué sientes.
Cuando escribes, porque los susurro son gritos y las caricias, navajazos.
Cuando escribes, porque el alma te duele.
Cuando escribes porque no te queda nada.
Cuando escribes, porque sientes demasiado.
Cuando escribes, porque hablar no es una opción.
Porque sentir esto no es una opción.
Porque está mal.
Porque no debo.
Porque no.
Y punto.


jueves, 20 de noviembre de 2014

Quiero que seas poesía muerta y sin embargo eres como un poema que te desgarra el corazón.
Quiero que seas una mala canción y aún así tienes los acordes más bonitos y tristes.
Quiero que seas un mal libro y por favor, no sé quien podría resistirse a leer de tus páginas.
Quiero que seas una mala película pero es que, viéndola me quedé sin lágrimas y sonrisas.
Quiero que seas un mal dibujo y  mis ojos siguen simplemente sin poder dejar de mirarte.
Quiero que seas insensible, irritante, frustrante, aburrido, absurdo y sin embargo eres arte.

Eres arte y no se si quererte o odiarte por ello.


jueves, 12 de septiembre de 2013

Allí, acurrucada a oscuras sobre su cama, buscaba entre el frío de la oscuridad un calor que sabía que no iba a encontrar, del que había perdido la esperanza de poseer jamás. Allí, dónde durante largos días de verano había habido una mirada de amor y al menos algo de felicidad, ahora solo había vacío seguido de lágrimas y dolor. Ella, la que había aprendido a mantener altos y fuertes los muros alrededor de su corazón, la que había aprendido a alejar cada sentimiento de amor, se encontraba allí, llorando acurrucada sin control con esos muros derruidos dejándola a total exposición. Sentía navajazos en su interior, sentía rasgarse cada rincón, y es que lo que sintió no era comparable a ningún dolor. Días y noches llorando sin consolación, gritando en silencio todo lo que él nunca escuchó. Y esos sueños sobre inviernos rodeada de su calor, no eran más que ahora puñaladas dolorosas directas al corazón. Nunca había creído en eso del amor. Siempre fría, encerrada tras muros que ocultaban cualquier rastro de emoción, cualquier rastro de dolor. Fuera llovía con furia, las gotas de lluvia caían deslizándose por la ventana como si de sus pómulos tratase. Alrededor de la cama se encontraban todas y cada una de las cartas en las que había desnudado su alma para él. Todas y cada una de las cartas en las que poco a poco y con indecisión había ido quitando una a una las piedras que formaban el muro que rodeaba su corazón y que ahora solo eran míseros trozos de papel rotos con odio que poco a poco y con el tiempo, le ayudarían a volver a construir ese caparazón.

Él nunca las leyó. Ella las rompió con dolor y odio en su corazón.
Él la dejó marchar,  ella nunca se lo perdonará.
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