She saved everyone but couldn't save herself.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Allí, acurrucada a oscuras sobre su cama, buscaba entre el frío de la oscuridad un calor que sabía que no iba a encontrar, del que había perdido la esperanza de poseer jamás. Allí, dónde durante largos días de verano había habido una mirada de amor y al menos algo de felicidad, ahora solo había vacío seguido de lágrimas y dolor. Ella, la que había aprendido a mantener altos y fuertes los muros alrededor de su corazón, la que había aprendido a alejar cada sentimiento de amor, se encontraba allí, llorando acurrucada sin control con esos muros derruidos dejándola a total exposición. Sentía navajazos en su interior, sentía rasgarse cada rincón, y es que lo que sintió no era comparable a ningún dolor. Días y noches llorando sin consolación, gritando en silencio todo lo que él nunca escuchó. Y esos sueños sobre inviernos rodeada de su calor, no eran más que ahora puñaladas dolorosas directas al corazón. Nunca había creído en eso del amor. Siempre fría, encerrada tras muros que ocultaban cualquier rastro de emoción, cualquier rastro de dolor. Fuera llovía con furia, las gotas de lluvia caían deslizándose por la ventana como si de sus pómulos tratase. Alrededor de la cama se encontraban todas y cada una de las cartas en las que había desnudado su alma para él. Todas y cada una de las cartas en las que poco a poco y con indecisión había ido quitando una a una las piedras que formaban el muro que rodeaba su corazón y que ahora solo eran míseros trozos de papel rotos con odio que poco a poco y con el tiempo, le ayudarían a volver a construir ese caparazón.

Él nunca las leyó. Ella las rompió con dolor y odio en su corazón.
Él la dejó marchar,  ella nunca se lo perdonará.
Untitled

lunes, 2 de septiembre de 2013

martes, 21 de mayo de 2013

Cada vez más cerca del adiós y más lejos del Buenos días.

El sonido producido por las teclas de la máquina de escribir resonaban por la habitación.  Hacía días que ya no era él mismo, se había perdido entre el dolor y la tristeza. Libros, hojas de papel y cristales rotos esparcidos por el suelo dejaban entrever cuán caóticos habían sido esos últimos días. El insomnio se apoderaba de él cada noche , nada era capaz de apaciguar ese dolor que con garras se adhería a su corazón. Sentía en su interior algo rompiéndose lentamente y desgarrando a su paso todo aquello que encontraba por delante. Se acarició las muñecas deslizando los dedos allí donde más de una vez había intentado abandonar este mundo soñando con cerrar los ojos y no volver a abrirlos. Cerró los ojos, y dejó de escribir. El sonido de la lluvia contra los cristales hizo que abriera los ojos. Allí donde antes  había vida ahora había un vacío que con nada parecía poderse llenar. Era de noche, y también la oscuridad se había apoderado de su interior. Se cansó de buscar razones por las cuales debía luchar y volvió a presionar las teclas de la máquina con delicadeza pensando detalladamente en las palabras y frases que estaba dispuesto a que fueran las últimas, pensando en el adiós con el que tantas veces había soñado. Apenas un atisbo de luz se introducía con timidez entre las cortinas producida por las farolas de la calle,  y aún así, pasar la mano por el revuelto cabello fue suficiente para que volvieran a su mente aquellas noches en las que sentado al borde de la bañera y sosteniendo en la temblorosa mano derecha una cuchilla, había intentado abandonar ésta realidad arrastrándola con fuerza  sin pensar, sintiendo ese extraño picor del metal cortando allí por donde la vida corría sin cesar. Lágrimas amenazaban con caer entre las revueltas pestañas. Y no lloraba por haber intentado acabar con su vida, lloraba por no haberlo hecho antes.

Aquella noche acabó con una carta llena de dulces palabras de Adiós.
Aquella noche acabó con un ansiado y esperado fin del latir de su corazón. 



miércoles, 3 de abril de 2013


Viniste y con recelo te quedaste
siendo imposible entonces olvidarte,
y sin ninguna intención de marcharte
un terrible odio en mi depositaste.
Conmigo ante el espejo te enfrentaste
viendo cuán duro era para mí odiarte,
aunque mi interior quería despreciarte
fue imposible hasta que conmigo acabaste. 

El señor del espejo quiso el control
hasta casi con mi mente acabó,
y volviendo mi vida en un descontrol
contra mí la oscuridad arrojó
siendo imposible ver la luz del sol
apagando la vida que rompió. 
      Laura.

PD: Fue un soneto que tuve que escribir para clase, tal vez la cosa más dura que haya escrito sobre mí. Aún así creo que necesitaba compartirlo de una vez. 

sábado, 9 de marzo de 2013

Me duele no poder ya expresarme aquí por miedo a que me juzguen, por miedo a destruir ese muro que  tanto tiempo me ha costado construir.

viernes, 18 de enero de 2013

18 de Enero de 2013
Querido diario,

la luz se ha apagado. Solo soy capaz de ver oscuridad en todas partes, allá donde voy  todo se vuelve oscuridad. Tal vez sea yo, tal vez no. Pero se cuando me he perdido, y esta vez lo he hecho. Como siempre. Como cada vez que veo un punto de luz entre tanta oscuridad y intento avanzar, corriendo desesperada antes de volver a tropezar y caer sumergida en más y más oscuridad. Quiero que esto termine. Quiero salir de este oscuro lugar, quiero ver la luz. Y solo siento impotencia, odio y rencor cuando lo único que quiero experimentar es algo de felicidad, algo de amor. Pero puede que nunca sea capaz de recibir algo tan prestigioso. Puede que mi vida esté hecha para llorar y no para reír, para odiar y no para amar. Tal vez sea yo el problema, tal vez esté en el lugar erroneo. O puede que simplemente deba romper el caparazón que hay alrededor de mi corazón. Dejar el pasado atrás y olvidarme de unos años que lo único que han traído a mi vida es tristeza. Y aunque parezca estúpido, insensato, no quiero hacerlo. Han definido lo que soy, y si todo conlleva a una vida de soledad o tristeza tal vez debería aceptarlo. Tal vez debería abandonar, aceptar que he perdido la batalla que desde hace tiempo la oscuridad había ganado.
          Tumblr_mfe3fd1pgt1qjset8o1_500_large      Laura.